16 ene. 2012

Perfil: ayer querían la venta, hoy no quieren la vuelta


por Román Perroni
(Miembro Comisión de Prensa Restitución Histórica-Responsable sitio Mundo Azulgrana)

En la editorial de su especial del “30 Aniversario”, Editorial Perfil ilustró portadas de sus históricas publicaciones, arrancando con la primera, en 1959. Casualmente, la única revista de ese año fue “El Ciclón”, semanario partidario sobre la actualidad del Club Atlético San Lorenzo de Almagro.

Cincuenta y tres años después, el periódico Perfil, que pertenece a la editorial que tiene el mismo nombre, en su edición del domingo 15 de enero de 2012, publicó un informe –plagado de errores y omisiones- que menosprecia a nuestro entender el proyecto de Restitución Histórica que reclaman miles de sanlorencistas y, a su vez, acaricia los intereses de la multinacional que hoy ocupa el predio de avenida La Plata al 1700. Un artículo que se suma al que la misma editorial, en su joven diario Libre, que próximamente será únicamente deportivo, publicó el 27 de diciembre pasado.

Perfil, hasta enero de 1973, era la editorial responsable (su nombre era Linotipia Fobera S.C.A., empresa fundada por Alberto Fontevecchia, padre de Jorge, actual CEO de Perfil) del semanario El Ciclón. En esos años, donde el país estaba bajo el régimen denominado “Revolución Argentina”, esta revista pregonó las ideas que manifestaban las autoridades nacionales que, de 1970 a 1973, estuvieron encabezadas por los militares Juan Carlos Onganía, Marcelo Levingston y Alejandro Lanusse, consecutivamente.

¿Cuáles eran esas ideas? Las que luego ejecutó, años más tarde, el brigadier Osvaldo Cacciatore en la peor dictadura que sufrieron los argentinos. Su misión fue despojar al Club San Lorenzo de Almagro de avenida La Plata para realizar una autopista central en la Ciudad de Buenos Aires. En 1971, todavía sin el mando del perverso Cacciatore, pero bajo un régimen anti democrático, se promulga este proyecto con la Ordenanza Número 25.770, según anunció el Boletín Oficial Nº 14.090.

“De acuerdo, hay que dejar avenida La Plata… Vélez es más conveniente que Huracán”, titulaba El Ciclón en un informe del 15 de mayo de 1972, que fogoneaba compartir el estadio con uno de estos clubes.




Desde aquellos años, donde también se encuestaba a los socios incitando a mudarse del predio que siempre fue presa para los militares, este medio gráfico despreció avenida La Plata induciendo para que el club se expanda en el Parque Almirante Brown, hoy Ciudad Deportiva, ayer enormes descampados cedidos por la municipalidad a mediados de los años sesenta. “… Por eso estamos de acuerdo con el proyecto de desmantelar el querido estadio de avenida La Plata. Somos sentimentales… Pero es necesario. Mantener la vieja estructura de hierro y madera cuesta un dineral por año (dicen que 50 millones de nacionales y vaya a saber ahora cuanto más con la inflación) e impide la expansión”, excusaba El Ciclón al plan denominado “Revolución Urbana” que encabezaba el intendente de facto, Saturnino Montero Ruiz.


En gran parte de 1972, El Ciclón invitaba a sus lectores a que participen de una encuesta denominada “San Lorenzo y el estadio”. Fomentaban a los sanlorencistas con el eslogan “esta página es suya, ahora usted es el periodista”. Curiosamente, siempre tuvieron más espacio los que compartían el pensamiento del medio (quedó claro en el párrafo anterior), y los nuevos “periodistas” cabecearon todos los centros de la revista.

Observando detenidamente varias publicaciones de ese año, sobre este tema particular de la encuesta, encontramos el testimonio de una socia que tenía las cosas mucho más clara que la revista partidaria. Cuarenta años después, podemos decir que Irma D. Acosta era una visionaria y se oponía a la propuesta de los militares que El Ciclón vitoreaba: “Siempre en Avenida La Plata. ¿Dejaría avenida La Plata? ¡Nunca!... Sacarlo a San Lorenzo es como quitarle el corazón al barrio. Hay que empezar a edificar de a poco en avenida La Plata –tribuna tras tribuna- y devolver el baldío del bajo Flores. Una Ciudad Deportiva, en estos momentos, es una locura. Tenemos derecho a seguir en avenida La Plata”. Claro está, este espacio fue diminuto al lado de otros que se codeaban con El Ciclón.

Pero volviendo a la cuestión que planeaba el intendente Montero Ruiz, hay que decir que ese proyecto fracasó y San Lorenzo pudo seguir disfrutando de sus instalaciones, de sus grandes equipos y de todas las actividades sociales y culturales que había en avenida La Plata durante unos años más. Sin embargo, la revista, que ya no era parte de la Editorial en cuestión, volvió a insistir con la partida cuando el siguiente gobierno militar (1976-1983) restauró el propósito de abrir las calles para el paso de una autopista. Y aquí, la historia que muchos ya conocen, salvo el diario Libre y el periódico Perfil, que fiel a sus antepasados periodísticos, volvieron a patear en contra de San Lorenzo y los proyectos populares democráticos.

Libre, el 27 de diciembre del año pasado, en su sección de Interés General, tituló “Híper para todos”, explicando: “Sólo una improbable Ley de Reparación Histórica (es “Restitución”) le permitiría a San Lorenzo el sitio donde estuvo su estadio”. El artículo que habla de “improbable ley” no estuvo firmado, pero según le informaron a Mundo Azulgrana el responsable del área es el periodista Norberto Chab, casualmente (¿o causalmente?) cronista de la mencionada revista El Ciclón en los años 70, época que, como explicamos anteriormente, compartía y destacaba las ideas de los militares para sacar a San Lorenzo del lugar que eligieron sus fundadores.

“Los hinchas se aferran a que la Ley de Reparación (insistimos, es "Restitución") Histórica se promulgue y el ejecutivo porteño desaloje al grupo francés. Una utopía. Pero nunca se sabe”, señala la nota, en la que cuenta todos los beneficios que tendrá lo que planea hacer la empresa Carrefour que, según el diario, está ahí desde 1982. Falso. En ese año el Gasómetro aún estaba de pie y hasta hubo un intento para reabrirlo (la municipalidad de Cacciatore lo clausuró en 1979) por parte de los hinchas previo al torneo de la B que los santos jugarían ese año. Quizá, el periodista Chab, obvió este dato al igual que 30 años atrás como lo hizo la revista El Ciclón donde él trabajó, que jamás publicó la intención de los simpatizantes y socios que Cacciatore luego desechó.

Por su parte, ayer, el periódico perfil (mal llamado diario, ya que sólo sale sábados y domingos), embarró aún más la cancha con un informe que se pareció más a un anuncio publicitario de Carrefour que a un artículo periodístico independiente. Su titular lo resume: “La única oferta de Carrefour: en Boedo va un nuevo mercado”. El título, desafiante para nosotros, podría interpretarse sanamente si luego, el cuerpo del informe, no tendría tantos errores y omisiones que llaman a la desconfianza.

“… en una ostentosa oficina de París los integrantes del directorio de una poderosa multinacional reciben el reclamo de un remoto club de fútbol que jamás escucharon nombrar… ", es el primer concepto del periodista Claudio Gómez. Aparentemente, el colega estuvo en Francia y se vislumbró con las oficinas de la empresa y ahí dialogó con sus autoridades. De lo contrario desconocemos porqué calificó a San Lorenzo de Almagro como un “club remoto” (que no es sólo de fútbol) y que los franceses “jamás escucharon nombrar”. Difícil que no hayan escuchado a las 40 mil personas que fueron a la legislatura el 5 de julio pasado. Por algo su cierre de avenida La Plata fue tan improvisto como raro y, de la noche a la mañana, aceleran una obra sin anuncios marketineros como suelen hacer este tipo de firmas.

Ese club remoto del que habla, es el que le sirvió a su fundador, Alberto Fontevecchia, para comenzar a despuntar su pasión por el periodismo y que, con el paso del tiempo, le permitió expandirse hasta fundar, junto a su hijo Jorge, la editorial Perfil, que tiene miles de puestos de trabajos, entre ellos el de Claudio Gómez, quien, paradójicamente, subestimó a la institución que fue el puntapié inicial para que él mismo pueda desarrollar su profesión cincuenta años después.

Aparentemente, Gómez consultó a Chab para la confección de su informe, ya que reincide en el mismo error que Libre: “… y Carrefour instaló su primera tienda en 1982”. Reiteramos: abrió en 1986. Cuatro años atrás el Gasómetro aún estaba vivo. Pero esto termina siendo una equivocación menor a las barbaridades que continúan en los siguientes párrafos.

“El proyecto nunca menciona una tribuna con capacidad para tres mil visitantes sentados”, explica el periodista respecto a la idea que planea llevar a cabo el Híper. Otra ironía sin sentido que no aporta información alguna, y omite el proyecto que San Lorenzo presentará próximamente de forma oficial. Vale destacar que, este proyecto, es algo más que una tribuna visitante. Es algo más que un estadio moderno. Es la recuperación de un barrio que no creció y la posibilidad de reinstalar un espacio deportivo, social y cultural para la comunidad toda y que, entendemos, supera a una platea de góndolas y “clink-caja”.

Luego, la nota toma testimonios de un directivo de la empresa sin darlo a conocer. “Ni se nos ocurre barajar la posibilidad de construir nada que se parezca a un estadio de fútbol… A lo sumo les podríamos ceder un espacio para que hagan un museo, algo conmemorativo, es cuestión de negociar”. ¿Conmemorar qué, cómo Carrefour adquirió turbiamente un terreno que tuvo que intervenir un gobierno de facto? ¿Negociar como lo hizo con Cacciatore, el banco Mariva y las dos empresas fantasmas (Agrovías S.A. y Calder S.A.) que las únicas operaciones y facturaciones que tuvieron fueron la compra de los terrenos y la posterior venta a la firma francesa? Empresas que inmediatamente después de la operación inmobiliaria desaparecieron y Perfil ni por asomo hace hincapié en ellas.

Otro dato erróneo es el de “San Lorenzo perdió el Viejo Gasómetro en 1979”. Confunde la clausura del estadio tras el último partido el 2 de diciembre de ese año (0-0 con Boca) con el despojo que se produjo con un módico remate en 1983. Pero como señala el proyecto de ley, vayamos por partes. El 22 de diciembre de 1965, el Congreso Nacional, por ley 16.729, autorizó a la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, a donar al Club Atlético San Lorenzo de Almagro, la fracción de tierra del actual estadio Pedro Bidegain, en el bajo Flores. El 22 de agosto de 1979, Cacciatore dictó la Ordenanza 35.160 que dejaba sin efecto el traspaso de dichos terrenos al club. Una clara manifestación de arbitrariedad e irregularidad jurídica, que grafica la presión que se ejerció sobre el club de Boedo por parte de los militares. El intendente, en otras palabras, les dijo a los dirigentes: se van ahora porque sino también van a perder los terrenos del bajo Flores.

San Lorenzo remata en 1983 el predio que adquieren dos empresas fantasmas y Carrefour, dos años más tarde, lo compra en un valor diez veces mayor al que le impusieron a San Lorenzo de Almagro, quien tuvo que soportar cuatro años (1979-1983) la imposibilidad de explotar lo que era hasta ese entonces su patrimonio. Aquí es donde se produjo el pasamano fantasma de Agrovías S.A. y Calder S.A. a Carrefour Argentina S.A., cuando la Ciudad, días después al remate, ya había derogado las dos Ordenanzas (las 38.696 y 40.674) que obligaban al club a partir de avenida La Plata. Tampoco es un dato menor que la Municipalidad cambió la zonificación para que la firma francesa pueda instalarse, ya que hasta ese momento, en Capital Federal no se podían instalar hipermercados. Aquí sí que no nos queda la duda: no fue ninguna casualidad.

Un punto que muestra la clara intención del medio contra San Lorenzo es en una columna denominada “Contraste”, donde enumera problemas económicos y deportivos del club que van por carriles separados al proyecto de ley. Una imagen de un preocupado Carlos Abdo, presidente azulgrana, ilustra una serie de hechos que simplemente buscan apagar la llama de Justicia que piden los socios del Ciclón. Este es un proyecto que, más allá de los hombres y resultados deportivos, es sustentado por el pueblo sanlorencista e irá hasta las últimas consecuencias. Un proyecto que habla de un club social, que integre más al barrio, y no el voraz negocio del fútbol que nada tiene que ver con lo que hace años reclama, por ejemplo, la Subcomisión del Hincha.

En otro orden, Perfil desvía la cuestión cuando en negrita subraya que a “Carrefour no le presentaron un proyecto en concreto”. La empresa asistió a la primera reunión de la Comisión Especial que se desarrolló en la Legislatura y que sirvió como carta de presentación, pero luego se ausentó en las dos posteriores, lo que motivó a San Lorenzo a marchar hacia la embajada de Francia para entregar un petitorio informando las intenciones de la entidad azulgrana.

“Nosotros siempre nos vamos a manejar por los caminos de la democracia, porque este es un proyecto de vida que está en contra del proyecto de muerte que fue el de la dictadura”, señala constantemente Adolfo Res, autor del primer proyecto de Restitución Histórica. “La Legislatura ya sacó en una comisión un despacho favorable. Esto, más la devolución de los terrenos de Mármol y Salcedo, es un reconocimiento del daño que sufrió San Lorenzo por parte de la Ciudad”, recalcó el historiador, cuando Perfil lo omitió en su extenso informe.

Mientras Perfil tendrá que hacer su propia reparación histórica con San Lorenzo, por lo pronto, la lucha continúa y el reclamo de justicia no se detendrá para los cuervos. La cita inmediata, organizada por la Subcomisión del Hincha, será el próximo 8 de marzo en la legislatura porteña y no el 3 como informó casualmente (¿o causalmente?) el periódico Perfil en su edición del 15 de enero de este año que, para nosotros, vino con perfume francés.

Nota en Libre, el 27 de diciembre de 2011

Nota en Perfil el 15 de enero de 2012.
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