7 jul. 2013

Los hombres con dignidad nunca deberían morir. Hasta siempre Enrique


Ahí en el corazón de nuestra patria- Avenida La Plata 1782- me enteré de esta dura noticia, eran las 11:50 del sábado y un compañero de la Subcomisión del Hincha me dijo: “ Falleció Escande”. Me resistí a creerlo, pero los minutos siguientes con la desazón a cuesta confirmaron la noticia. 

En pocos segundos pasaron infinidad de imágenes por mi mente, lo conocí cuando presentó esa obra extraordinaria llamada “Memorias del Viejo Gasómetro” en la editorial Dunken. Esa noche del 2004 me pareció que lo conocía de toda la vida, desde ese momento tuve la suerte de conversar horas y más horas con un verdadero docente, con un “Maestro”, con un periodista que dignificó la profesión, la puta que lo parió……. escribir este artículo en pasado me lastima el alma. 


Hablar de su extraordinaria trayectoria como periodista y escritor, la dejo para otro momento y para plumas más brillantes, prefiero en este momento recordarlo como compañero de lucha por la Vuelta a Avenida La Plata, aquella noche memorable del 2 de diciembre del 2004 cuando realizamos el primer acto popular (800 personas) por la Vuelta, en la esquina de Avenida La Plata y Avelino Diaz con motivo de cumplirse 25 años del último partido en el Gasómetro, me acerqué y le dije: “Enrique quiero que digas unas palabras” "¿Yo?" , me respondió. Subió y dio un discurso descomunal. “En estos momentos hay un grupo de jóvenes que quiere volver al barrio, y yo pregunto: "¿Quién puede estar en contra de una ilusión?, transparente y clara, que no es la búsqueda de hacer un negocio, que no busca cagar a otro, sino la de recuperar la identidad.”
“Estoy seguro que a los promotores de esta ilusión los tildarán de locos, entonces siéntanse orgullosos de ser locos, porque así nos dejaron los cuerdos que gobiernan este país desde hace 30 o 40 años”.


“Muchos locos en la historia lograron concretar sus sueños, a lo mejor desde esta iniciativa sanlorencista ocurre lo mismo”, completó Escande aquella noche completa de nostalgia y de emoción.


Aquel día comenzó una amistad inalterable, muchas noches junto a los compañeros de la Subcomisión del Hincha compartimos largas charlas y sueños en el Bar “La Leyenda” de Santander y Beauchef, cada vez que Enrique hablaba todos lo escuchábamos con admiración. Un sinfín de anécdotas, y el aporte constante a la causa del regreso a casa.


Cuando se presentó el Proyecto de Restitución Histórica en la Legislatura Porteña, vi en su rostro la felicidad de ver como lográbamos seguir avanzando con nuestra ilusión, escondido entre la multitud se acercó a darme un abrazo la noche del 12 de Abril del 2011, cuando veinte mil almas sanlorencistas coparon la calle Perú en la primer marcha multitudinaria a la legislatura. Dos días después de la aprobación de la Ley de Restitución Histórica, me encontré con él, antes de decir palabra alguna me dio un abrazo y nos largamos a reir a carcajada limpia. Fue el desahogo de tanta emoción contenida, que Enrique Escande compartió desde la primera hora.


Tuve el honor que me haya escrito los prólogos de mis tres libros, así como el de “Los Matadores” que aún no pude publicar. La noche del 29 de marzo, en la Casa de la Cultura Sanlorencista, le entregamos el premio “Osvaldo Soriano”, una distinción desde el fondo del corazón, para un periodista que dignificó su profesión, para un gran escritor, y para un compañero (pese a no ser hincha de San Lorenzo) de la causa de la Vuelta a Boedo. Enrique fue un verdadero consejero en los duros comienzos de pelea por recuperar nuestro lugar en el mundo. 


Se fue un amigo con quien compartimos charlas, sueños, dolores, esperanzas, alegrías y tristezas, carajo conociendo a tipos como Enrique Escande, pensé que los hombres con dignidad nunca deberían morir.

Adolfo Res 

(Miembro de la Subcomisión del Hincha)

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